Entrevista a Julio Cuesta y Jorge Paradela
Entrevista a
Julio Cuesta y Jorge Paradela

La historia de la Fundación Cruzcampo es la de una evolución, siempre al lado de la cultura y de la sociedad andaluzas. Julio Cuesta, Presidente de Honor de la Fundación, y Jorge Paradela, actual Presidente de la Fundación Cruzcampo y Director de Relaciones Corporativas de HEINEKEN España, comparten su visión sobre el presente y el futuro de una institución de referencia.

En la imagen, a la derecha Julio Cuesta, Presidente de Honor de la Fundación Cruzcampo, y a la izquierda, Jorge Paradela, Presidente actual de la Fundación Cruzcampo, Director de Relaciones Corporativas y miembro del Comité Ejecutivo de HEINEKEN España.

El progreso no sería posible sin una voluntad de adaptación constante a las necesidades y a la realidad de la sociedad andaluza. ¿Cómo se ha ido gestando este cambio y en qué aspectos se ha ido adaptando la Fundación a las nuevas necesidades?

JC. Por su propia naturaleza, la Fundación responde al objetivo de organizar, patrocinar y financiar actividades de interés general. Siempre ha actuado de cara a la sociedad de la forma más inmediata y más próxima posible. En este momento, su interés se centra en el emprendimiento, en el desarrollo del talento, como una manera de ofrecer oportunidades a las nuevas generaciones. Si algún mérito tiene la Fundación, éste es sin duda el de saber detectar los filones que obedecen al interés general para actuar en consecuencia.

JP. En realidad, lo que ha hecho la Fundación en cada etapa de su historia es adaptarse a las demandas de la sociedad. Lo ha demostrado constantemente a lo largo de dos décadas. En los últimos cuatro años ha hecho una apuesta decidida por atender las demandas del momento, que no son otras que el empleo, la promoción del talento y el emprendimiento. 

JC. Es una actitud que, sin duda, será la misma que tenga en el futuro si surgen nuevas necesidades a las que la Fundación pueda atender. Forma parte de nuestro ADN.

Impulsar el talento y el emprendimiento es, pues, la nueva apuesta de la Fundación, como lo demuestran los programas #talentage y Red INNprende…

JP. Lo es. Además, son iniciativas propias que hemos ideado, organizado y puesto en marcha desde la Fundación. No nos hemos limitado a incorporarnos o a hacer de anfitriones de terceros –¡que también está muy bien! –, sino que nos hemos aventurado a crear nuestros propios programas. Red INNprende y #talentage son proyectos que nacen aquí, en forma de idea. Y esa idea, con mucho trabajo, energía, ilusión y recursos, se ha convertido en realidad, en una realidad ya consolidada.  Con #talentage iniciamos su cuarta edición y con Red IINNprende estamos ya en la tercera edición.

JC. Existe otra razón para sentirnos orgullosos y es que ambos programas son pioneros en el ámbito del emprendimiento y del talento, creados e impulsados por una Fundación de carácter privado como es la Fundación Cruzcampo. 

La Fundación Cruzcampo está financiada generosamente cada año por Heineken España. Si algo caracteriza a esta empresa, en el largo siglo que tiene de vida, es la proximidad hacia su gente, sus clientes y consumidores. En el ADN de la compañía y de todo lo que deriva de ella, como es la Fundación, está presente esta sensibilidad por estar cerca. ¡Nada ayuda más a la convivencia de las personas que compartir una caña de cerveza!

Podemos decir que el RSC forma parte de la empresa desde sus orígenes. Lo demuestra la creación de la Escuela de Hostelería en 1999, que durante el año pasado se incorporó a la estructura de la Fundación. 

JP. Nosotros hemos dicho en más de una ocasión que hacemos RSC desde antes que existiera el término. ¿Qué forma más bonita, más sólida, más inspiradora, de hacer bien mientras haces empresa, que poner en marcha unas escuelas de hostelería para contribuir a la formación de profesionales en el sector en el cual realizas tu actividad? 

La Escuela de Hostelería, creada en el año 1999, empezó a dar respuesta a esa necesidad cuando todavía no existían grandes estrategias ni programas tan estructurados como los que elaboramos hoy en día. Pero la compañía decidió apostar por la formación en el sector donde desarrollamos nuestra actividad. 

El año pasado decidimos incorporar finalmente la Escuela de Hostelería, que hasta entonces formaba parte de la compañía, a la Fundación. Por la naturaleza de su actividad y por los fines que persigue, tenía todo el sentido del mundo y Julio y yo estábamos completamente de acuerdo.

JC. Pero este tipo de cosas ocurre en aquellas entidades y compañías que precisamente, por tener más de un siglo de historia, están obsesionadas por generar valor. Es ahí donde está la clave de la RSC. Simplificando mucho, podríamos definir la RSC en el hecho de poder echar la persiana cada noche habiendo generado valor en la actividad que has desarrollado durante el día. Y, evidentemente, la hostelería es un elemento capaz de generar valor dentro del sector. 

La hostelería tiene un peso importantísimo en el PIB nacional y en nuestro negocio –recientemente se ha publicado que el 25% del negocio de la hostelería tiene algo que ver con la cerveza–, por lo que consideramos la escuela como una salida muy razonable y coherente para el compromiso que tiene la compañía con la sociedad, a través de la Fundación.

Las instalaciones, recientemente renovadas, también nos hablan de historia y visión de futuro. ¿Qué actuaciones se han llevado a cabo?

JC. Una de nuestras grandes fortunas es que contamos con un patrimonio excepcional. La Fundación tiene su sede en la antigua fábrica de Cruzcampo de Sevilla, probablemente una de las reliquias de la arquitectura  industrial más interesante en Andalucía y en España. El hecho de tener unas instalaciones dentro de esa vestigio histórico es realmente un privilegio para nosotros y para la ciudad, que también puede disfrutarlas.

JP. Las dos actuaciones más importantes que hemos hecho este año han sido, por una parte, la renovación de las oficinas de la Fundación Cruzcampo, a las que se les ha dado un aire más acorde a los tiempos y donde, de nuevo, el Talento del Sur, esta estrategia que sirve de paraguas a #talentage y a Red INNprende, incluso ha adquirido un protagonismo visual a través de un impactante panel de madera de doble lectura que se ha situado en la entrada. Las oficinas se han puesto al día y ofrecen también un espacio que se presta a iniciativas de coworking. Al incorporar la Escuela de Hostelería a la Fundación, se han creado aulas que facilitan el trabajo en equipo. 

La otra actuación ha consistido en la renovación de la cocina y el restaurante de prácticas de la Escuela de Hostelería. La cocina ha ampliado su capacidad en un 50%, lo que nos da la posibilidad de ampliar también el número de alumnos e incluso, en el futuro, abrir un segundo curso. Y el restaurante ha “cambiado de cara” por completo. 

Una curiosidad, volviendo a las “tripas” del edificio, es que los planos no eran exactos y durante la reforma hemos tenido que ir improvisando continuamente. ¡Incluso hemos encontrado habitaciones con las que no contábamos!

JC. Se trata de dos actuaciones de las que nos sentimos muy orgullosos y, desde un punto de vista práctico, son unas instalaciones magníficas para  desarrollar nuestra actividad.

JP. En el futuro tenemos prevista una más, incluso de mayor impacto… pero deberemos esperar un año para desvelar más datos.

La Fundación es un equipo de personas realmente implicadas con sus fines, capaces de crear ideas, de darles forma y de gestionar realmente un gran número de actividades sociales que configuran el compromiso de Heineken. ¿Cómo se define este equipo?

JP. Lo que muestra el equipo de la Fundación es una combinación equilibrada de personas con un nivel de experiencia y de seniority muy importantes, provenientes de la Fundación y de otras áreas de la compañía, que se mezcla con el entusiasmo de gente muy joven, con inquietudes y formación totalmente diferentes.

Combinar la experiencia de personas como Mª Ángeles, Jesús, Claudia y Lourdes con nuestros nuevos talentos es una de las claves para la creación de un equipo listo para afrontar cualquier reto.

Por otra parte, es interesante mencionar que todo el personal de la Escuela de Hostelería, responsables de Sala y Cocina, se encuentran ahora integrados físicamente, compartiendo espacio, en el equipo de la Fundación. 

JC. La consecuencia de todo ello es un equipo cohesionado. Si la Fundación es el corazón de la compañía, es porque manifiesta a través de ella su compromiso con la sociedad. Por ello se necesitan personas con una experiencia profunda en la compañía, con una visión muy amplia de su función, labor y estructura.

Pero además es bueno que cuente con “sangre nueva”, profesionales que aporten una visión fresca, sin la influencia que puede suponer el hecho de llevar varios años trabajando con nosotros. Este equilibrio en el equipo da como resultado una combinación perfecta entre la visión total de la compañía que tiene la gente con experiencia y la actitud que se tiene ante las cosas y ante la vida que tiene la gente nueva. Sólo es necesario dar una vuelta por las instalaciones de la Fundación para percibirlo.

¿Cuáles son sus próximos proyectos?

JP. Tenemos proyectos muy ambiciosos para el futuro aunque, por ahora, no podemos revelarlos... Uno de ellos es el de instalar algunas de nuestras escuelas en lugares de nuestra geografía donde no existan fábricas. El criterio que habíamos seguido hasta el momento era el de crear escuelas exclusivamente donde producíamos, pero pensamos que este criterio es demasiado rígido  y no se adapta a nuestra esencia.

La evolución de la Fundación se basa en no perder nunca de vista lo que sucede a su alrededor, pero también en una visión y estrategia muy claras. ¿Hacia dónde va ahora?

JC. En una etapa caracterizada por la renovación, otro de nuestros pasos ha sido la renovación del modelo de gobierno, con un patronato que se rejuvenece y que tiene a Jorge Paradela como Presidente para impulsar lo que hemos denominado Fundacion Cruzcampo 2020.

JP. En efecto, la visión 2020 que hemos trazado para la Fundación es un ejercicio con el que nos sentimos cómodos y satisfechos, porque conecta muy bien los credenciales y la herencia de la entidad con esa proyección al futuro que hemos decidido. Combina cultura, prestigio y herencia con iniciativas coherentes con la innovación y las nuevas generaciones. Es una “hoja de ruta” que indica hacia dónde queremos ir y que define nuestra misión, basada en ayudar a mejorar las oportunidades de las nuevas generaciones, impulsando su talento , apoyando la cultura y potenciando la formación e inserción laboral en el mundo de la hostelería.

Sin embargo, como indicaba Julio al inicio, la Fundación tiene que ser de interés general y estos planteamientos nunca van a ser maximalistas. Seguiremos trabajando por aquellas causas en las que creemos porque forman parte de nuestro compromiso con las personas, con Andalucía, con la hosteleria y con la sociedad en general. 

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